¡Los de 1º cuentan!

     En la noche del 31 de octubre se celebra Halloween, el uno de noviembre se celebra el día de Todos los Santos y al día siguiente, el día 2, recordamos “a los fieles difuntos”. ¿Estamos refiriéndonos a lo mismo de forma distinta? ¿En qué se diferencian una fiesta de otra? ¡Mira!

     Los tres días giran alrededor de un tema común: la muerte. ‘Halloween’, como su propio nombre indica, es la víspera de todos los Santos (All Hallows’ Eve). Al atarceder del día 31, comienza a celebrarse la fiesta del día inmediatamente posterior, la de Todos los Santos...

    
     ¿Sabías que el origen de esta celebración es celta? Esta fiesta y las costumbres de carácter secular y comercial -disfraces, fiestas- han desprovisto a esta conmemoración de su trasfondo religioso, aunque en ciertos ámbitos de la Iglesia Católica se lucha por su re-cristianización.
     
     En buena parte de Occidente, la noche de Halloween aborda el fenómeno del miedo desde una perspectiva lúdica. Esto explica, por ejemplo, que estas fechas coincidan con estrenos de películas de terror o que aumente considerablemente la venta de disfraces de monstruos, zombis, brujas, esqueletos, etc. 

  • El día 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos según el calendario litúrgico de la Iglesia Católica, recuerda a todas las personas que se han salvado y están en el Paraíso, gozando de Dios. La Iglesia celebra cada 1 de noviembre a todas las personas que se han salvado, también a aquellas anónimas que han muerto en paz con Dios a lo largo de todos los tiempos y que han llegado al Paraíso. Dicho de otra forma: la Iglesia católica reconoce como santos a todos los muertos que están con Dios, no sólo a los que ha sido propuestos como modelos de vida y están incluidos en el canon (lista de santos).
  • El día 2 de noviembre, festividad de los difuntos, o “día de muertos” como se conoce en México, también hunde sus raíces en la tradición católica. Se conmemora a todos los fieles difuntos, en el entendido de que no todos ellos están en el Paraíso. De acuerdo a la doctrina católica, hay personas que tras su muerte no van directamente al Paraíso ni al infierno, sino a un estado de purificación temporal conocido como PurgatorioLas almas del Purgatorio pueden considerarse salvadas porque tarde o temprano verán a Dios. Hacen penitencia por los pecados cometidos en vida para presentarse ante Dios con el alma completamente limpia.(Fuente:@martinalgarra)

     En este tema, que trabajamos el texto narrativo, vamos a recuperar la tradición de contar historias de terror la Noche de los Difuntos...Necesitamos: 
  • Inspiración... 
      Fantasma, vampiro, castillo, espíritu, brujas, calabazas, caserón...
     
     De este modo, vamos a compartir referentes culturales y una lectura propia, mediante la comunicación oral, al mismo tiempo que realizamos un recorrido literario ¿Te atreves? 

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